martes 28 de abril de 2009
Vida dulce
Entre pasteles nos encontrábamos. La dulzura de los más deliciosos sabores se reflejaba en un intenso azul procedente de su rostro. Las palabras recorrían grácilmente la corta distancia que nos separaba. Los pasteles iban y venían, bueno, más bien se dejaban llevar, holgazanes, con sus vientres llenos de chocolate, nata, caramelo... No nos habíamos visto antes (o quiza si), yo creo que si, pero no fisicamente.
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Interesante el final. Como ves, me paso a cada entrada. :D
ResponderSuprimirAhora me apetecen pasteles. Me gustó en especial esta frase: "Las palabras recorrían grácilmente la corta distancia que nos separaba".
Un abrazo fortísimo.
Esta historia no se puede quedar así...tienes que continuarla, además sólo un parrafo equivale a muy poco tiempo de baile XD muaks
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